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Cómo adecuar tu casa para la llegada de la primavera

¡La primavera la sangre altera! Esta semana hemos dado la bienvenida a la estación más feliz del año según los expertos. Y como el estado de ánimo afecta positivamente a nuestra predisposición a realizar aquellas tareas que vamos aplazando durante el resto del año… ¡qué mejor momento para ponerte manos a la obra y preparar tu hogar para la llegada del buen tiempo!

La primavera es la mejor época para pintar las paredes

Aprovecha, ya que la temperatura empieza a ser más alta, aunque el calor aún no aprieta, por lo que las paredes se secan antes. Además, los días se hacen más largos, por lo que hay horas suficientes de luz para poder pintar sin problemas.

Para darle un toque personal a tu hogar y conseguir un ambiente primaveral, te recomendamos que tú mismo crees una paleta de colores, preferiblemente cálidos y suaves, con los que pintar los distintos ambientes. Las firmas de pintura suelen renovar sus cartas de colores para esta época, por lo que seguro que tendrás un montón dónde elegir.

Haz una limpieza en profundidad

Si eres de los que durante el año prefieren llevar un mantenimiento semanal o mensual y hacer dos grandes limpiezas en profundidad en momentos puntuales, la llegada de la estación de las flores es, sin duda, uno de ellos.

Después del largo invierno, la primavera es la época en la que la casa respira y se prepara para la llegada de los días de calor intenso, así que aprovecha el momento.

Empieza por hacer una limpieza profunda de las habitaciones. Lava las sábanas de invierno, guarda el edredón y aprovecha para darle la vuelta al colchón y hacer el cambio de armarios.

Para la limpieza de la cocina, te aconsejamos que saques todos los productos que tengas en los armarios y que te deshagas de todo aquello que no utilices. ¡Te sorprenderás al descubrir todo lo que tienes guardado y ni te acordabas! Para eliminar el polvo y la capa “pegajosa” que se acumula en el exterior, puede ser suficiente con una esponja suave y húmeda.

Sigue con la limpieza a fondo del frigorífico, el horno, el microondas y el lavavajillas, procurando retirar toda la grasa que haya podido acumularse. Por último, dales brillo con productos específicos.

En el baño puedes empezar por lavar la cortina de la ducha (constantemente expuesta a la humedad y la suciedad) o la mampara en su defecto. Procura desinfectarlo todo con los productos correspondientes y, como en el caso de la cocina, aprovecha para tirar todo aquello que guardes en los armarios y no utilices.

En el salón, el sofá es otro de los grandes olvidados, aprovecha para limpiarlo además de lavar los cojines, las alfombras y las cortinas.

Por último, no olvides los cristales y las persianas de toda la casa. Si crees que es necesario, también puedes limpiar techos y paredes.

Prepara tu balcón, terraza o jardín

A priori, parece que tener un espacio exterior bonito y acogedor solo está al alcance de unos pocos que disponen de jardín en su hogar. Pero lo cierto es que puedes sacarle provecho hasta a los lugares más insospechados y crearte tu rinconcito de paz y tranquilidad. Y es que, en muchas ocasiones, arreglar un pequeño balcón en la ciudad es más fácil que organizar un gran jardín.

Lo primero que debes tener en cuenta es si dispones de paredes para poder pintar. En este caso opta por colores claros como el blanco, que aportan sensación de espacio y luminosidad. Si tu espacio no tiene paredes pero sí vallas o barandillas, opta por pintarlos también con colores que te gusten.

A continuación, ocúpate de los muebles. Si ya tienes mobiliario de años anteriores procura repararlo o, en su defecto, sustituirlo. En caso de que no tengas, busca algo con unas medidas adecuadas al espacio disponible. Y no te desanimes si el espacio es pequeño, hay muchas tiendas de decoración y de bricolaje que ofrecen soluciones personalizadas.

Si eres de los afortunados que dispone de una gran superficie con césped, revisa que esté en buenas condiciones.

Por último, decora el espacio con plantas y flores y cuida la iluminación. ¡Con imaginación podrás crear espacios increíbles con muy poco presupuesto!

Llena la casa de color

La pintura de la pared es uno de los aspectos que más color aporta al hogar, pero hay muchas otras formas de dar color sin pintar las paredes.

Puedes empezar por renovar algunos textiles como cojines, tapizados, alfombras… Los objetos decorativos llamativos también son una buena solución para los menos atrevidos, aunque si eres de los que se lanza a la piscina, puedes optar por pintar de color alguna puerta característica o, incluso, cambiar partes del suelo estratégicas de tu hogar.

Por último, no te olvides de las plantas y las flores de interior, son una opción perfecta para dar un toque de color a aquellos rincones en los que no se te había ocurrido qué poner y durante esta época hay muchas entre las que escoger.

Abre las ventanas sin miedo

Por último, no te olvides de ventilar. Abre las ventanas sin miedo y deja paso a la luz y al calor que renovarán el aire de tu casa y secarán las pequeñas humedades que hayan podido crearse durante los meses de frío. De esta forma, concederás a tu hogar la oportunidad de respirar y oxigenarse con aires renovados que también influirán positivamente en tu bienestar y tu sensación de felicidad.

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