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Burbujas y aerosoles

burbujas aerosolesEn este periodo de tiempo que nos ha tocado vivir en el que una pandemia mundial ha azotado nuestra tranquilidad y nuestra seguridad, hemos asistido a multitud de cambios físicos y mentales. Algunos fácilmente perceptibles desde el exterior: mascarillas, espacios vacíos por los confinamientos… Otros más internos en forma de desesperanza o incerteza. En este artículo nos referiremos a los cambios que surgen, de una manera natural, en la forma de expresarnos para afrontar la necesaria adaptación del lenguaje a una situación nueva y diferente, creada por periodos de crisis que impactan y condicionan el escenario en el que desarrollamos nuestras vidas. En concreto vamos a referirnos a las palabras “burbuja” y “aerosol”.

El término “burbuja”

burbuja limpia

La RAE indica tres definiciones:
a. Porción de aire u otro gas envuelta en una fina película de líquido o formada en el interior del mismo, que tiende a elevarse.
b. Cámara u otro lugar acondicionado para poder vivir un ser vivo aislado de gérmenes, toxinas, etc.
c. Incremento exagerado del precio de ciertos bienes respecto de un valor estimado según criterios objetivos.

Para la definición de las reuniones con el número máximo de personas conveniente para evitar contagios se escogió la palabra “burbuja”. Es cierto que el término ya contiene en la acepción segunda de la RAE el significado de aislamiento, pero de manera muy concreta refiriéndose al lugar acondicionado especialmente para un enfermo. Por tanto, la palabra natural en este caso (burbuja) para definir las personas que podían reunirse en tiempos de pandemia, refleja una mezcla del lugar aislado de gérmenes, pero está implícito su significado principal, una imagen positiva, limpia, como una bonita burbuja de jabón. Hubiesen podido escogerse otras palabras: habitáculo, encuentro, reunión, conjunto… La necesidad de ser positivo se logra con la palabra escogida.

El término “aerosol”

aerosol envase

La RAE en este vocablo también nos ofrece tres significados para la misma palabra:
a. Líquido que, acumulado a presión en un recipiente, puede lanzarse al exterior esparciéndolo en partículas muy pequeñas.
b. Recipiente o envase con un sistema para contener y hacer salir este líquido.
c. Suspensión de moléculas de un elemento sólido o líquido en el aire o en cualquier otro gas.

En este caso, las investigaciones de los especialistas sobre los posibles escenarios de contagio del virus COVID-19 iban avanzando. Con el tiempo se observó que los contagios por contacto en superficies no tenían tanta incidencia para justificar el alto porcentaje de personas que contraían el virus diariamente (aún no teníamos vacunas). Y empezamos a oír hablar de los “aerosoles”.

En tiempos de pandemia los aerosoles se han referido a la tercera definición que la RAE nos muestra y que de forma informal podríamos decir que es como “una nube que llevamos encima de nuestras cabezas cuando nos dirigimos de un lugar al otro en el exterior”. Pero es posible que esta definición de la RAE no sea la principal de la palabra “aerosol” cuando la utilizábamos antes de la pandemia.

El significado más común de la palabra “aerosol” representaba al envase más que al contenido. Sin embargo, teniendo en cuenta la necesidad de utilizar palabras claras por parte de los organismos oficiales para informar de las directrices de forma que fueran lo más fácilmente entendibles para la población con el objetivo de protegernos de la pandemia, es muy acertado usar la palabra “aerosol” para referirse al espacio común que respiramos en contacto con las otras personas que lo comparten con nosotros. En una sola palabra “aerosol” queda contenido todo este último texto. Más corto, más fácil de entender.

Recordemos como a la cinta adhesiva se la reconoce en España con la palabra “celo” que es el nombre de la primera marca comercial que introdujo este producto en España, Cello-Tape. Un claro ejemplo de metonimia, figura literaria que consiste en designar alguna cosa con el nombre de otra con la cual existe una relación de causalidad o dependencia. El lenguaje muchas veces opta por el camino más corto. La palabra “celo” ya había sido interiorizada frente a la palabra más larga “cinta adhesiva”.

 

burbuja y aerosolDe todas formas, tanto “burbuja” como “aerosol” en estos momentos deberían sugerirnos otras imágenes más deseadas como ir a la playa o la piscina… Ojalá que estos vocablos de moda recuperen pronto su utilización tradicional … ¡¡que el verano está a punto de llegar!!

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