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Clásicos de literatura infantil y juvenil que nunca pasarán de moda

Dicen que si no lees, no pasa nada, pero si lees, pasa mucho. Uno de los regalos más bonitos que puedes hacerle a un ser querido es contagiar el amor por la lectura. Un buen libro te hace compañía, te emociona, te hace reír o incluso te aterroriza, pero no te deja indiferente. Puesto que no hay nada escrito sobre gustos, hay libros para todo tipo de personas y para multitud de momentos vitales, lo difícil es acertar con el libro correcto para el momento justo.

En este artículo te proponemos libros de literatura infantil y juvenil para que en casa los más pequeños descubran el mágico mundo de las palabras:

 

  • “Mi nombre es Gerónimo Stilton” de Gerónimo Stilton, pseudónimo de Elisabetta Dami (1958): Gerónimo Stilton es un ratón que vive en Ratonia y dirige el periódico “el Eco del Roedor”, vive un sinfín de aventuras e investiga numerosos misterios. Cada historia tiene su moraleja y con el ratón, los niños aprenderán de una manera amena y divertida.
  • “Un oso llamado Paddington” de Michael Bond (1926-2017): un pequeño oso es acogido por la familia Brown, que lo apoda “Paddington” porque es el nombre de la estación de tren en la que lo encuentran. A partir de aquí, el oso irá descubriendo cómo es vivir rodeado de humanos e intentará hacerse un lugar entre ellos.
  • “Los Cinco” de Enyd Blyton (1897-1968): la escritora inglesa creó una pandilla de lo más entrañable formada por los hermanos Dick, Ana y Julián, su prima Jorgina y Tim, el perro fiel, que en sus vacaciones en el pueblo de Kirrin se convierten en detectives y viven todo tipo aventuras a lo largo de 21 libros. Misterios, tesoros y secuestros mezclados con pasteles de carne y cerveza de jengibre: un clásico de la literatura juvenil.
  • “Charlie y la fábrica de Chocolate” de Roald Dahl (1916-1990): con dosis extra de imaginación y fantasía, Roald Dahl nos presenta a Charlie Buckett, un niño que viene de una familia pobre y que por el azar acabará conociendo a Willy Wonka, el propietario de la fábrica más importante de chocolate. Con dulzura y un relato lleno de sorpresas, descubriremos el valor de la amistad y de la humildad.
  • “Manolito Gafotas” de Elvira Lindo (1962): Elvira Lindo inició en 1994 una saga literaria juvenil que seguía las peripecias de Manolito, un niño miope que vive con su familia en el barrio madrileño de Carabanchel Alto. A lo largo de 8 títulos, nos adentramos en la familia típicamente española cuyos personajes son reconocibles por todos nosotros. Con humor y ternura, Lindo construye un personaje al que es imposible no querer.
  • “Marina” de Carlos Ruiz Zafón (1964- 2020): Ruiz Zafón sabía combinar mejor que nadie amores imposibles, terror gótico y personajes marginados en historias que apelaban al amor por los buenos relatos y a recuperar libros olvidados. Con referencias a Mary Shelley y en un paisaje urbano incomparable como los palacetes de Avenida Tibidabo, Sarrià o el barrio gótico de Barcelona, asistimos a la historia de amor entre Marina y Oscar, amenazada por un personaje nacido entre las sombras, Mijail Kolvenik.
  • “Caperucita en Manhattan” de Carmen Martín Gaite (1925 – 2000): Carmen Martín Gaite es una de las escritoras más importantes de la literatura española y con este relato nos regala una historia mágica ambientada en Nueva York en la que redimensiona el cuento de la Caperucita y nos presenta a Sara, una niña que vive en Brooklyn y que para llevarle una tarta a su abuela que vive en Manhattan iniciará una aventura por el mundo subterráneo de Nueva York y se hará amiga de una vagabunda llena de sabiduría, Miss Lunatic. También descubrirá los peligros de Mister Woolf, un pastelero con intenciones oscuras.
  • “El diario violeta de Carlota” de Gemma Lienas (1951): a través de la mirada de Carlota descubriremos qué posición ocupa la mujer en el mundo y las desigualdades que sufre por ello. Con humor, curiosidad, algunas veces indignación, pero sobre todo con un sentido didáctico, Gemma Lienas ha construido el manual perfecto para empezar a tener conciencia de género.
  • “Campos de fresas” de Jordi Sierra i Fabra (1947): la adolescencia siempre es una etapa de descubrimiento personal en la que nos adentramos en el mundo adulto con dudas y miedo. Jordi Sierra i Fabra es un escritor prolífico que ha sabido captar esa inseguridad y nos ha ofrecido historias desde la sensibilidad y la conciencia social, tratando asuntos tan peliagudos como las drogas o los trastornos mentales. En “Campos de fresas” nos presenta a Luciana, una adolescente hospitalizada en coma después de haber tomado una pastilla de éxtasis. El suceso tendrá un enorme impacto en su entorno y el autor nos muestra cómo cada uno de sus amigos aprovechará para reevaluar su vida y afrontar sus miedos, mientras estamos pendientes de la evolución de Luci.

 

La literatura infantil y juvenil está orientada no tan solo a entretener, sino también a recoger ejemplos de comportamiento de los personajes y obtener un aprendizaje que todavía no les ha otorgado la experiencia. Desde MGS te animamos a sumergirte en alguna de estas lecturas y disfrutar de este placer universal.

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