Últimos artículos

¿Cómo debemos comunicarnos con nuestro médico?

Médico

Establecer un buen vínculo con nuestro profesional de la salud es muy importante. Por este motivo, a la consulta debemos acudir confiados, con actitud abierta y pensando que vamos a entablar contacto con alguien que está predispuesto a ayudarnos y a entendernos. Tendremos que explicar, claro y conciso, cuáles son nuestros síntomas para no condicionar el diagnóstico.

Es muy importante que nos expliquemos con sinceridad, ya que lo que digamos le servirá de base al profesional para solicitar las pruebas que se nos han de realizar. Será también importante referirnos a nuestro estado de ánimo, cómo nos sentimos y qué miedos o preocupaciones nos afectan.

Si, desafortunadamente, nuestro diagnóstico es más grave de lo que en un principio pensamos, uno de los mejores consejos es escribir -o intentar recordar- una lista con una serie de preguntas importantes que debemos realizar. Estos son algunos ejemplos:

  • ¿Cuál es el tratamiento recomendado?
  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios?
  • ¿Cuáles son los beneficios y los riesgos?
  • ¿Cuánto costará?
  • ¿Hay alternativas de tratamiento?
  • ¿Hay algo que yo pueda leer acerca de esto?

Cuando la comunicación con el médico falla, debemos ser capaces de empatizar con el profesional y entender por qué no nos parece todo lo solícito y atento que debería ser. Una mala actitud se puede deber a cansancio, a un exceso de pacientes, poco tiempo de consulta e incluso una situación personal compleja. Otras veces, la razón por la que esta comunicación con el médico no funciona puede estar en nosotros mismos o por una falta de química entre los dos interlocutores. En todo caso, si esta relación empática no se establece es mejor solicitar otra opinión, pues la relación paciente-médico debe ser siempre confiada, cálida y sincera.

El médico debe seguir también estas mismas reglas para comunicarse con sus pacientes, pero debe añadir la capacidad de escuchar, comprender el lenguaje corporal y, sobre todo, analizar y conocer lo que su paciente desea, incluso lo que desea saber.

Por último, es muy importante saber explicar los detalles de la enfermedad, con lenguaje sencillo y esperanzador. Los profesionales de la salud no deben olvidar lo importante que es tocar con sutileza y cariño. Siempre se ha dicho que lo que más cura es una palmada en la espalda.

UA-5029494-8