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Consejos para conducir con nieve

Este nuevo año 2021 lo hemos empezado con una inusual bajada de temperaturas que ha comportado que en lugares donde no se acostumbraba a ver la nieve, ahora se vean cubiertos de blanco. Un paisaje muy bonito, sí, pero que puede ser peligroso para la conducción.

En un artículo anterior de este blog ya informábamos de la conveniencia de procurar una correcta protección al enfrentarse al hielo o a la nieve durante la conducción, y visto que el tema vuelve a ser actual, nos permitimos recordar algunas sugerencias para los que no estén acostumbrados a conducir en estas condiciones.

Elementos del propio vehículo

Nos referiremos a los elementos que dispone nuestro vehículo y que debemos controlar que funcionen correctamente.

  • Colocación cadenas. La primera de las acciones. Las cadenas deben colocarse en las ruedas motrices del coche que, si no sabemos cuales son, están identificadas en el manual del vehículo. Existen varios tipos (metálicas, semiautomáticas, de tela, en spray).
    • Metálicas: son las más complicadas de montar. Debemos comprobar que no estén entrelazadas, estirando el cable de acero por la parte trasera de la rueda y rodeando el neumático. Al finan deben engancharse todos los tensores de la parte delantera de la rueda para que las cadenas queden bien fijadas. En principio, esta opción es la más segura y el material suele ser el más duradero.
    • Semiautomáticas: son las que precisan de uso diario en lugares donde la nieve es frecuente, por tanto, disponen de una parte fija que va siempre anclada a la llanta y una parte desmontable que se ajusta fácilmente. Son las más caras y ocupan mucho espacio en el maletero.
    • De tela: son fáciles de montar y ocupan poco espacio. Deben lavarse después de cada uso y se deterioran con más facilidad que las metálicas.
    • En spray: estas cadenas llamadas “cadenas líquidas” consisten en rociar un spray en las ruedas motrices. Es una solución muy puntual para circular unos pocos kilómetros.
  • Luces encendidas. También durante el día, deberemos no deslumbrar a los otros conductores debido a que el suelo helado actúa de espejo.
  • Marchas largas. Circular con la marcha más larga posible para no perder adherencia al traccionar. En caso de circular por una cuesta, procederemos al contrario: marcha corta para que sea el propio motor que retenga el coche.

Consejos para que el coche no se descontrole

  • Velocidad: debe reducirse la velocidad para que no patinen las ruedas. Si aceleramos o debemos frenar, intentaremos realizar la acción con suavidad.
  • Distancia seguridad: precisamente para que no ocurra lo anterior, en el caso de que se nos vaya el vehículo al frenar, la distancia de seguridad con los otros coches debe ser la necesaria para no topar con ellos.
  • Viraje: aunque tengamos todas las precauciones y aun así perdemos el control del coche, actuaremos de dos formas distintas dependiendo de la situación:
    • Subviraje: si el coche gira de menos, deberemos recuperar la tracción levantando el pie del acelerador.
    • Sobreviraje: si el coche gira de más, además debemos girar volante en el sentido contrario al que haya girado el coche.

Otra sugerencia que nos puede servir es seguir “el camino de los demás”, es decir, seguir circulando por la huella de las rodadas de los otros coches, más compactada por su paso y más segura para conducir.

 

De todas formas, es muy conveniente prepararse con antelación el viaje teniendo en cuenta que podemos encontrarnos con una nevada inesperada en la carretera. Consultaremos, pues, en la medida de lo posible el estado de las mismas y deberíamos obtener información de cómo poner las cadenas si no lo hemos hecho nunca, por ejemplo, en videos de Youtube.
Y así, con nuestro coche preparado y seguro, ¡ya podremos disfrutar de la visión de un paisaje nevado mientras conducimos!

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