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Dejar el sector bancario por el sector seguros ¿Por qué no?

¿Qué motivos llevan a los profesionales de la banca a dejar su sector y pasar formar parte del sector asegurador?

Por suerte o por desgracia, se está consolidando un cambio de paradigma en el sector bancario. Además de la concentración de entidades, el cambio en el desempeño de funciones del personal de oficina es uno de los elementos que han propiciado el adelgazamiento en las estructuras de personal de las entidades bancarias.

La salida de profesionales en este sector sigue siendo una sangría. Fuentes del ámbito aseguran que “cada año, al volver de vacaciones, se repite lo mismo; un montón de informes de personas a recolocar y, en caso de no aceptar las condiciones que se le ofrecen, a la calle.

La gran mayoría de profesionales de la banca son personal preparado, con grandes conocimientos y actitudes, pero el sector es incapaz de absorber tanto personal cualificado. Muchos se preguntan “¿cuándo me tocará a mí?”.

“Gran parte de estos profesionales optan por desarrollar su carrera profesional como asesores financieros o de seguros y ahorros”

Una parte de estos profesionales está intentando recolocarse en el propio sector bancario. No obstante, las condiciones económicas que les ofrecen suelen distar mucho de sus expectativas. Pocos logran seguir ligados a este sector en plena transformación.

Con la intención de seguir ligados al sector financiero, otra gran parte de estos profesionales optan por desarrollar su carrera profesional como asesores financieros o de seguros y ahorros.

Los que se han decidido por adentrarse en el sector asegurador muestran una menor rotación, por lo que podemos entender que este sector satisface en mayor medida las expectativas de estos profesionales.

Estas son, a rasgos generales, las principales causas de su satisfacción:

  1. Sector estable y consolidado

Si algo ha demostrado la crisis financiera vivida los últimos años es que el sector asegurador estaba plenamente preparado para superar una situación de estrés como la experimentada. Entidades grandes, medianas y pequeñas han conservado, en gran medida, su facturación y han superado con solvencia contrastada las consecuencias derivadas de un escenario de recesión. El capital humano apenas se ha visto reducido y pocas han sido las compañías obligadas a fusionarse. El sector asegurador, con una facturación de unos 65.000 millones de euros, ha mostrado nuevamente su fortaleza, regida por la Directiva europea Solvencia II.

  1. Profesionalización de la mediación de seguros y ahorros

Lejos han quedado los tiempos en los que el mediador de seguros era un mero prescriptor de contactos. Actualmente, son profesionales que asesoran a sus clientes, gestionan su propio negocio y dan el valor añadido que la distribución por Internet, por vía telefónica o a través de oficinas bancarias no logra dar. La Ley 26/2006, de Mediación de Seguros y Reaseguros Privados, fue el impulso definitivo para la profesionalización del sector. La mediación factura cerca del 65% de los productos de Riesgo. Ahora el asesor del seguro es un profesional formado, orientado al cliente, flexible y acostumbrado al uso de las nuevas tecnologías.

  1. Orientación al cliente

El “saber hacer” del sector asegurador ha sido sin duda uno de los principales factores que ha ayudado a su estabilidad. La red de mediadores de las compañías de seguros ha sabido estar al lado de sus clientes, conociendo sus necesidades en sus propios hogares y negocios. Lejos de colocar productos para la consecución de logros, la profesionalidad de la red de mediación ha puesto el foco en el cliente. El sector lleva la delantera en este aspecto determinante.

  1. Seguridad de ingresos

La consolidación de una cartera propia de clientes satisfechos es la verdadera garantía de ingresos. Con la seguridad de pertenecer a una entidad solvente, los verdaderos límites retributivos se los marca el propio profesional. Si bien es cierto que se trata de un trabajo a medio plazo, las propias compañías aseguradoras ofrecen ayudas que minimizan drásticamente este obstáculo. En este sentido, los planes de desarrollo profesional garantizan una remuneración atractiva mientras se consolida el crecimiento adecuado de la cartera de clientes y pólizas. Asimismo, la, mal llamada, Ley de Autónomos ha facilitado la decisión de este personal cualificado a incorporarse a estos proyectos profesionales.

  1. Flexibilidad

Aunque indicado en último lugar, este aspecto es una de las variables más valoradas por los que han tomado este reto profesional: la posibilidad de tener autonomía empresarial y flexibilidad de horarios. Qué mejor manera que depender de uno mismo para conciliar el trabajo con la vida familiar y personal.

En definitiva, por suerte o por desgracia se está consolidando el cambio de paradigma en el sector bancario. Hay vida tras la rigidez de las estructuras bancarias. Depende de uno mismo poder sacar provecho de esta situación.

Si te has sentido identificado con este artículo y estás pensando en cambiar de rumbo en tu carrera profesional hacia un entorno solvente y estable como el sector asegurador, puedes entrar en la web de MGS. Te estamos esperando.

Este artículo ha sido redactado por Javier Gavaldá, Director de Desarrollo de Mediadores de la zona Cataluña I de MGS.

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