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Día Internacional Sin Tabaco

El día 31 de mayo se celebra en todo el mundo el Día Mundial Sin Tabaco. Como es fácil imaginar, en este día se pretende concienciar a la población de los graves riesgos que supone para la salud el consumo del tabaco, entre ellos, el principal es el deterioro pulmonar y, por ello, la mayor posibilidad de contraer cáncer o enfermedades respiratorias crónicas.

No es casual el nombre que identifica al virus que ha originado la actual pandemia mundial que estamos padeciendo: SARS-CoV-2, que alude al tipo de virus, coronavirus del tipo 2 del síndrome respiratorio agudo grave. Por tanto, se resalta entre los variados síntomas que produce este virus, la deficiencia respiratoria como la más grave. Pues bien, el consumo del tabaco, más lentamente, puede producir lo mismo que la enfermedad COVID-19, la dificultad de respirar, lo esencial para que un ser humano siga viviendo.

El tabaquismo nos puede llevar al mismo camino que la COVID-19, por ello, es necesario que seamos conscientes de evitar algo que sí que está en nuestra mano, a diferencia de la COVID-19, que nos ha sobrevenido sin que nuestra voluntad haya podido esquivar y que tanto esfuerzo y energía nos está costando combatir.

La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) informa de que el tabaco mata a la mitad de sus consumidores, que en cifras supone unos seis millones de personas en el mundo como consumidores directos y casi un millón de fumadores expuestos al humo ajeno, los fumadores pasivos. En España, los fallecidos como consecuencia del tabaquismo representan un 13 % del total anual. La edad media del inicio de fumar es de 14 años, sin distinción por sexo.

¿Cómo podemos controlar la tentación de fumar?

La American Cancer Society da una serie de recomendaciones para superar el ansia de fumar y reducir el estrés de aquellos que están en proceso de dejar este mal hábito.

  • Aliviar la ansiedad que produce no tener el cigarrillo en la boca con otros sustitutivos que puedan chuparse o masticarse: chicle o caramelos sin azúcar, zanahorias, pepinos, manzanar, apio…
  • Aprender a relajarse. Intentar pensar en situaciones o lugares tranquilizantes y placenteros. Incluso una ducha o un baño pueden ser de ayuda.
  • El ejercicio físico es clave: pasear, ir al gimnasio… La inmovilidad no ayuda.
  • No permitirse fumar ni un solo cigarrillo. La voluntad y el éxito de no lograr sucumbir a la tentación será una buena motivación para seguir en la abstinencia.

No es tarea fácil dejar de fumar, pero la mayor convicción es estar seguros de que la buena salud es la base para poder seguir cumpliendo nuestros deseos y objetivos. Fumar es un riesgo de que no podamos cumplirlos.

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