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Enseñar a comer bien a nuestros hijos

Enseñar a comer bien a nuestros hijos La Estrategia NAOS es un informe impulsado por el Ministerio de Sanidad y Consumo que pretende servir como plataforma de todas las acciones que ayuden a sensibilizar a la población del problema que la obesidad representa para la salud de los más pequeños. Hace tiempo, desde 2005, nos indica que la tasa de esta enfermedad es muy elevada, demasiado.

Los principales expertos del país señalan dos factores determinantes: el sedentarismo y la escasa educación nutricional, e indican que la clave principal tiene que ver con la educación que los padres dan a sus hijos desde muy pequeños ya que, como principales referentes, son los adultos los que deben predicar con el ejemplo.

Estas actitudes forman parte de un proceso educativo que exige tiempo y constancia. Y además, como todo hábito, si el niño no lo adquiere durante los primeros años de vida le costará más esfuerzo en el futuro. A continuación intentaremos dar algunos consejos para enseñar a los más pequeños de la casa a comer bien.

La escuela, en casa

Los niños aprenden por imitación y necesitan un modelo a seguir. Lo más adecuado es que los padres tengan hábitos saludables y den ejemplo a sus hijos para que estos aprendan e interioricen lo que implica el hecho de comer bien. Así, este aprendizaje debe incluir desde consensuar la lista de la compra entre todos hasta compartir la mesa con ellos (al menos una vez al día o, si no se puede, durante el fin de semana), pasando por ir al supermercado conjuntamente y dejarlos participar en la elaboración de algunos platos, sobre todo los que menos les gusten.

Es importante que en casa tengamos frutas, verduras, legumbres, cereales, pescado, etc. para que el pequeño entienda cuáles son los alimentos más saludables. Además, como siempre, es imprescindible poner a su alcance aquellos alimentos más saludables y reducir al máximo aquellos que no lo son tanto.

Pinche de cocina

Los expertos sugieren que uno de los trucos que funcionan es dejar que nuestros hijos entren en la cocina e incentivarles a participar de la elaboración de algunos platos, explicándoles en todo momento qué son y cómo se tienen que cocinar. Los más pequeños entenderán rápidamente que cocinar es divertido y, con el tiempo, irán tomando conciencia de cuáles son los alimentos que más les convienen.

Inculcarles estos valores nos llevará tiempo, por lo que deberemos tener paciencia y la mente abierta en todo momento. Lo mejor es iniciarlos poco a poco, es decir, enseñándoles la importancia de la higiene o la función de los distintos utensilios de cocina. Más adelante, podrán ya ir ayudando a preparar platos sencillos o ver cómo se hacen otros más complejos, siempre con la presencia activa del adulto a su lado.

Variedad de sabores

Enseñar a comer bien a nuestros hijos Comer un poco de todo es fundamental. Es importante animar a nuestros hijos a probar distintos sabores y texturas para que vayan educando su paladar y, en un futuro, acepte mejor los alimentos de todo tipo.

Esta no es una tarea fácil, porque de buenas a primeras el niño suele rechazar nuevos sabores. Por este motivo hay que insistir varias veces a la semana y durante un tiempo para que, finalmente, los acepte.

Otra opción puede ser también la de combinar los ingredientes que menos le gustan con sus favoritos y cocinarlos de formas diferentes o presentarlos de manera original.

Otros consejos

Lo importante es que haga tres comidas consistentes al día y un total de cinco (a primera hora, a media mañana, al mediodía, por la tarde y por la noche). Además, deberemos concienciarlos de la importancia de tomar un desayuno completo y variado y una cena ligera, para ayudarle a conciliar el sueño por la noche.

Otro valor que les debemos inculcar es el provecho de comer sin prisas, saboreando cada plato. Comer despacio ayuda a tener una buena digestión.

Comer saludablemente se debe enseñar desde bien pequeños. Comer acompañado, experimentar con nuevos sabores, participar en la compra de alimentos o ayudar en la preparación de las comidas, entre otras, son algunas de las claves de la educación nutricional, un aprendizaje muy importante para el presente y el futuro de los más pequeños.

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