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Los niños y la Navidad

Los niños y la Navidad Estamos inmersos en las fiestas navideñas, muy especiales para los niños por todo lo que comportan: las luces, el Belén, los Reyes Magos, el árbol, los regalos, las golosinas y Papá Noel. Todos sabemos la ilusión que generan estas fiestas para pequeños y mayores.

Manteniendo estas ilusiones, y pensando que la Navidad es una época en la que los niños están más tiempo en casa, queremos hacer unas reflexiones sobre su salud, haciendo hincapié en dos aspectos: los accidentes domésticos y la obesidad infantil.

La mortalidad infantil ha descendido de forma espectacular en los países desarrollados. Actualmente se sitúa en torno a los 100 niños por cada cien mil habitantes, y se calcula que seguirá descendiendo hasta los 70 niños por cien mil habitantes en 2020.

No obstante, no debemos olvidar que la primera causa de mortalidad infantil en niños de 1 a 4 años son los accidentes y el 60% de estos se producen en el hogar. Por tanto, nosotros, como sociedad y como padres, debemos influir en disminuir el riesgo de accidentes, con medidas preventivas tanto en nuestra casa como en la fabricación de elementos (juguetes, utensilios, etc.) que van a ser utilizados por los niños, así como con una vigilancia extrema en situaciones que puedan entrañar cierto riesgo.

La obesidad infantil

El aumento del sobrepeso y la obesidad en la infancia conducirá, en la vida adulta, a problemas de salud como la diabetes, la hipertensión y el síndrome metabólico. Aproximadamente el 25% de nuestros niños sufren esta enfermedad.

Es curioso constatar que mientras la alimentación de nuestros hijos es supervisada por el pediatra, es decir, por debajo de los cuatro años, nuestros pequeños se alimentan correctamente, siguiendo la dieta mediterránea, que incluye verduras, frutas, legumbres, carne, pescado, lácteos, aceite de oliva, etc.

Pero a partir de los cuatro años se incrementa el consumo de dulces (aproximadamente un 93% de los niños los consumen a diario) y de bebidas azucaradas. A todo ello se añade que el 20% de los niños no practica ningún tipo de ejercicio físico y su consumo de horas de ordenador, videojuegos y televisión va en aumento.

Disfrutemos por tanto de los niños y la Navidad, recordando no obstante que los excesos en esta época son ocasionales, no una norma de vida, y eduquemos a nuestros hijos en la prevención y en los hábitos de vida saludables, sin olvidar que “la mejor manera de educar es el ejemplo“.

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