Últimos artículos

Los orígenes del seguro (y III)

DSC_0112 En nuestro primer artículo sobre los orígenes del seguro explicábamos cómo apareció el seguro como institución de previsión mundial y cómo fue evolucionando a lo largo de los siglos. En el segundo, nos centramos en el desarrollo del sector asegurador en nuestro país. En esta última entrega, cerraremos la trilogía hablando de nuestra compañía y de su larga trayectoria.

Como decíamos en “Orígenes del seguro (II)”, este inició su auténtica expansión a principios del siglo XX al abordar la protección de los trabajadores a través de los seguros de accidentes del trabajo. Es en este contexto cuando nace MGS como Mutua General de Seguros. Fue un 3 de mayo de 1907, fruto de la iniciativa de varios empresarios textiles ante la creación, en 1906, de la Ley Dato, la primera disposición que se dictó en España regulando los accidentes del trabajo y creando su propia fórmula de protección: el seguro.

La Mutua se creó en Barcelona, pero rápidamente expandió su influencia por la cuenca del Llobregat, posteriormente, por toda Cataluña, Aragón y, finalmente, por el resto de España. Es en 1923 cuando empezó las actividades en el seguro privado.

MGS ocupó posiciones líderes en seguros de accidentes en España hasta finales de los años 60, cuando ocurrió un hecho trascendental que marcaría un antes y un después en la evolución de la entidad aseguradora: en 1969 se produjo la nacionalización de los seguros de accidentes de trabajo. Debido a este motivo, y por imperativo legal, nuestra empresa se dividió en dos sociedades: Mutua General de Seguros y Mutua Patronal de Accidentes de Trabajo nº10, que años más tarde se convertiría en Mutua Universal.

Mutua General de Seguros, pues, tuvo que continuar su andadura partiendo de una posición mucho más modesta que la ostentada hasta ese momento, empezando prácticamente de cero y generando una nueva estructura con el fin de disponer de una plantilla de empleados propia y de construir su particular red de vendedores.

La empresa fue creciendo y consolidándose, y durante el tramo inicial del siglo XXI protagonizó una serie de movimientos que afectarían los mismos cimientos de la organización. Y es que en 1999 inició un proceso de absorciones y fusiones, en línea con la tendencia imperante en el sector y siguiendo las recomendaciones del órgano regulador (la DGS), las más importantes de las cuales fueron, primero, la de la Antigua Sociedad de Seguros Mutuos de Madrid y la de Mutua Lleidatana y, posteriormente, la fusión con Euromutua.

En 2006, la promoción y financiación de actividades sociales, educativas y culturales para dar apoyo al conjunto de la sociedad que, desde su nacimiento, formaba parte de la forma de hacer de la entidad aseguradora, quedó vehiculada a través de la creación de la Fundación MGS, un ente nuevo sin ánimo de lucro que supuso un importante hito para la historia de la entidad aseguradora.

Un año más tarde, en 2007, la entidad cumplió 100 años. Para celebrarlo se realizaron un amplio abanico de eventos y se estableció una nueva imagen corporativa, más moderna y actualizada. Posteriormente, en 2012, se produjo el cambio de fórmula societaria de la compañía, convirtiéndose así en Sociedad Anónima, con el nombre de MGS, Seguros y Reaseguros S.A.

Todos estos hechos demuestran la gran capacidad de la compañía de evolucionar eficazmente y de adaptarse a los cambios que se van generando en su entorno, motivo por el cual, con 108 años de historia, MGS se mantiene joven y con un ambicioso proyecto empresarial por delante. Como el primer día.

UA-5029494-8