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Superando el coronavirus

Lo que creíamos que iba a pasar con el transcurso del tiempo, como casi todo, de momento sigue aquí y no tenemos ninguna seguridad de que vaya a desaparecer en breve. El coronavirus se ha instalado en nuestras vidas, tenemos que convivir con él y no nos queda otro remedio que adaptarnos, por nuestro propio bien. Ahora bien, no es tarea fácil.

Cada día en las noticias, en las redes sociales, recibimos información de cómo sobrellevar esta pandemia con el máximo de normalidad posible en nuestras acciones, pero ¿cómo es esto posible? En principio el escenario ha cambiado totalmente. Por ejemplo, en las grandes ciudades donde los espacios vacíos eran casi imposibles de ver, nos hemos acostumbrado a ellos en el confinamiento o con el toque de queda, aunque al principio pareciera que estuviéramos inmersos en una escena de una película catastrófica. Pero la gran novedad generalizada es ver la gente con mascarillas, tan necesarias como incómodas. Suerte que nuestros ojos se acostumbran y al final las hemos incorporado a nuestros complementos de vestuario, cada uno de nosotros con nuestro estilo propio gracias a todas las ofertas variadas que el mercado ha generado con rapidez.

Así que adaptarse es posible, por tanto, vamos a ofrecerte unas cuantas ideas para seguir viviendo en paz y armonía a pesar de las circunstancias:

Ideas para no perder la paciencia

  1. Priorizar lo inmediato
    Centrarse exclusivamente en lo que representa nuestra propia supervivencia. Poder ser capaces de acudir a la urgencia de lo más esencial. Alimentarnos y cuidarnos, atender a personas que dependen de nosotros. Hay tiempo de reflexionar sobre lo mucho que nos afecta la pandemia, pero lo primero es lo ineludible.
  2. Filtrar la información recibida
    Podemos dejar de pensar continuamente en el coronavirus. Es realmente difícil porque cada día es el tema principal, debido a su importancia, en los medios de comunicación, en las conversaciones personales… pero al menos, podemos reaccionar con nuestro propio criterio personal, filtrando y descartando la información más negativa que muchas veces es catastrofista y apartada de la realidad. Lo que nos lleva al siguiente punto:
  3. Permitirse el ocio por el ocio
    Si podemos relajarnos y alejar la visión pesimista de cómo nos ha podido afectar el coronavirus en nuestra vida diaria (en nuestra profesión, en nuestra salud, en nuestras relaciones personales) podemos simplemente disfrutar de nuestro momento de no hacer nada, o de lanzarnos a nuestros pequeños placeres (ver una serie, preparar un pastel para comerlo entero…). La sensación de sosiego está garantizada al menos por unos momentos.

José Ramón Ubieto Pardo, psicoanalista y profesor colaborador de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC (Universitat Oberta de Catalunya) nos indica en un artículo suyo recientemente publicado que la tristeza por el coronavirus es la nueva pesadumbre, pero nos informa de que “la tristeza no es depresión”. Nos indica que “la clave está en pasar de la impotencia –el sentimiento que nos abruma por aquello que no podemos hacer– a la imposibilidad –el reconocimiento de que hay cosas imposibles–, sin solución programada.”

Como indicábamos anteriormente, este artículo se convierte también en una información que puedes filtrar, pero siempre representará la principal idea del esfuerzo, que no debemos dejar de repetir, aunque sea de forma exhaustiva.

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