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Una historia de Cupido por San Valentín

Hoy es 14 de febrero, San Valentín, día de los Enamorados, alegría y felicidad para los que tienen pareja y día de un cierto desencanto para los que no la tienen. Parece que el amor no es fácil de encontrar, pero cada día podemos observar personas que son afortunadas y que comparten este sentimiento tan preciado y anhelado por muchos.

Es obvio que desde el mundo del seguro parece improbable establecer una conexión que permita crear un paralelismo entre el romanticismo propio de esta celebración y el pragmatismo que se le supone a la actividad aseguradora, pero, por encima de cualquier consideración, no podemos resistirnos a compartir con nuestros seguidores algunas reflexiones sobre esta señalada fecha de nuestro calendario.

El amor romántico tiene tanta importancia que ha sido uno de los principales argumentos en obras literarias desde la Antigüedad. Una de las obras clásicas en las que el amor es el tema principal es “El banquete” de Platón, del siglo IV a. de C. El texto es íntegramente un largo diálogo entre comensales en una cena para discutir sobre Eros, dios muy venerado en la Antigua Grecia. En uno de los diálogos el filósofo cuenta una bonita historia acerca de cómo nació el dios Amor. Os la ofrecemos a continuación porque contiene simbología que ha sobrevivido hasta la época actual, lo que demuestra que este sentimiento sigue surgiendo de manera parecida tras muchos siglos de diferencia con el citado texto.

Nacimiento del dios Amor (Eros)

En honor al nacimiento de Afrodita, los dioses se reunieron para celebrar un banquete. Entre los asistentes estaba Poros (en griego Πόρος, senda, camino), que en la mitología griega representa la oportunidad, el medio para conseguir algo. Al final del banquete llegó la diosa de la pobreza, Penía, para pedir las sobras. Fue entonces cuando vio a Poros que, embriagado, se hallaba tumbado en el patio y quiso tener un hijo con él. De esa unión nació Amor.

Características del dios Amor

El actual personaje símbolo del amor, Cupido (ese niño rubito, travieso y un poco cruel que escoge con su flecha a quien herir de amor), surge de la mitología romana heredado de la imagen de Eros en la mitología griega. Como nació el día que se honoraba a la diosa Afrodita, símbolo de la belleza y el amor, siempre se le asocia a ella, pero además se le asigna representar el sexo y la lujuria, en definitiva, no un amor tan idealizado como Afrodita (Venus en la mitología romana).

¿Qué debemos entender por el significado del amor teniendo en cuenta todo lo anterior?

Según nos indica el filósofo en la obra antes mencionada “El Banquete”, Amor es: (si quieres solo fíjate en las palabras en negrita porque ellas lo definirán):

“Siendo hijo, pues, de Poros (el camino, la oportunidad) y Penía (la pobreza), Eros se ha quedado con las siguientes característi­cas. En primer lugar, es siempre pobre, y lejos de ser deli­cado y bello, como cree la mayoría, es, más bien, duro y seco, descalzo y sin casa, duerme siempre en el suelo y descubierto, se acuesta a la intemperie en las puertas y al borde de los caminos, compañero siempre inseparable de la indigencia por tener la naturaleza de su madre. Pero, por otra parte, de acuerdo con la naturaleza de su padre, está al acecho de lo bello y de lo bueno; es valiente, audaz y activo, hábil cazador, siempre urdiendo alguna trama, ávido de sabiduría y rico en recursos, un amante del conocimiento a lo largo de toda su vida, un formidable mago, hechicero y sofista. No es por naturaleza ni inmortal ni mortal, sino que en el mismo día unas veces florece y vive, cuando está en la abundancia, y otras muere, pero recobra la vida de nuevo.

Si resumimos las características, según Platón, referidas a Amor, parece que tiene muchas connotaciones comunes al amor tal y como lo entendemos hoy en día. Repasemos:

  • Aspectos aparentemente negativos: pobre, duro, seco.
  • Aspectos aparentemente positivos: al acecho de lo bello y lo bueno, valiente, audaz, activo, hábil cazador, ávido de sabiduría, rico en recursos, amante del conocimiento, mago, hechicero y sofista.

Parece que el amor se consideraría como un concepto con muchas más virtudes que defectos. Es de desear, pues, que sería agradable encontrarlo en nuestro camino. Pero deberíamos fijarnos en la última frase que nos alerta que el amor unas veces florece y vive y otras muere, aunque siempre recobra la vida de nuevo. Todo un mensaje de esperanza para hacer frente a las travesuras del niño imprevisible, aunque adorable para algunos, y odiado para otros: el pequeño dios Cupido, que viene a jugar con nuestros sentimientos cada 14 de febrero.

Todo el equipo de MGS seguros se une a esta romántica celebración y, sea cual sea vuestra situación sentimental este 14 de febrero, os queremos desear un inmejorable día de San Valentín.

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